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La Coctelera

La soledad de los números primos

23 sep 10

«En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.»

Paolo Giordano

Una serie matemática es una hermosa metáfora para hablarnos de la historia de un hombre y una mujer cuyas vidas han quedado condicionadas por las consecuencias tremendas de episodios ocurridos en su niñez. Pese a la fuerte atracción que sienten y les une, la vida coloca ante ellos barreras invisibles que ponen a prueba la solidez de su relación.

Si el amor es una compleja fórmula de física y química, en este libro la soledad es una serie matemática. Pero en la vida, a diferencia de las matemáticas, pocas cosas son exactas. En vez de un 12 hay veces que nos separan las palabras que no han sido dichas. En vez de un 18, la mirada que escondimos, la sonrisa que escamoteamos para no exponernos demasiado. En vez de un 42 los besos y caricias que no compartimos...


10 comentarios

10 comentarios

  1. 23 sep 2010 | 07:03 PM # www-lacoctelera-com-inaki dice:

    La vida es un tango y no hay quién la entienda...me ha gustado mucho este post, Mujeresque, me has hecho reflexionar y eso es impagable. Besazo.

  2. 23 sep 2010 | 08:04 PM # walden dice:

    Pensé lo mismo cuando leí estefragmento; el recuerdo de personas y situaciones era como una sombra que aparecía cada vez que cogía el libro de Giordano, libro que me gustó mucho pero que me dejó una increíble sensación de tristeza, tanta que rara vez lo recomiendo.
    :) Besotes, corazón.

  3. 23 sep 2010 | 08:14 PM # cata dice:

    Parece un libro super interesante, pero el Otoño me pone tristona y melancólica a pesar de la belleza que encierra la estación... Dejaré este tipo de lecturas que hacen reflexionar para pasadas las Navidades que suelo remontar.

    Un besazo, corazón

  4. 23 sep 2010 | 08:19 PM # lamujeresqueleto dice:

    A mi me pasó lo mismo, Walden, ese regusto triste aparece cada vez que lo recuerdo. Yo lo leí de una sentada, me sumergí en la historia y la mía se entremezclaba también a ratos. Todos dejamos pasar de largo a personas y en algún momento te preguntas que hubiera pasado si ...

    Besotes, preciosa.

  5. 23 sep 2010 | 08:20 PM # lamujeresqueleto dice:

    Nos hemos cruzado, Cata ( ;
    Pues no es un libro para leer en un estado ya melancólico, no lo es. Merece la pena leerlo, así que apuntatelo para otro momento.

    Besos

  6. 23 sep 2010 | 08:24 PM # lamujeresqueleto dice:

    Tienes que leerlo, Iñakito. Es una buena historia y está muy bien construida.
    La vida es un tango, nene, no hay que perder baile !!!!! ( ;
    Besazos

  7. 24 sep 2010 | 10:55 PM # el-peletero dice:

    Los primos, en general, sean números o parientes, dan siempre mucho de sí, sobre ello podrían hacerse bromas fáciles que están en la mente y en la memoria de todos y que no haré; sin embargo, yo también me he sentido, en alguna que otra ocasión, como si fuera uno de esos pares que separan a dos primos gemelos, pero esta es una historia que ahora no viene a cuento... o sí.

    Sea como sea sólo podemos hablar por nosotros mismos y mi vida nunca ha estado condicionada por las palabras no dichas ni por las miradas escondidas ni por las sonrisas escamoteadas, todo lo contrario. Tampoco siento haberme perdido ninguna oportunidad con nadie, si así lo sintiera no podría estar donde estoy ahora.

    No obstante he de reconocer que mi locuacidad me ha comportado graves problemas, en lugar de hablar debería de haberme mordido la lengua y reconocer que en muchos momentos uno sobra y debe irse, y que, excepto el “2”, todos los primos son impares y que gemelo de verdad sólo lo puede ser tu hermano del que no te puede separar nadie.

    Así que me callaré para ser dueño de mi silencio y no el esclavo de mis palabras, pero recordaré a mi prima “S”, fallecida ya, pensaré en ella, en lo guapa y bonita que era, en lo que me gustaba, en que desearía besarla y abrazarla de nuevo y en lo que me dijo un día.

    Besos.

  8. 26 sep 2010 | 05:18 PM # ChAnd dice:

    Querida amiga de tiempos y de mares aún no surcados... Ciertamente tremenda reflexión; duele pensar en todo lo perdido entre pares, primos, nones y lo que exponencialmente se acumula. No he leído este libro pero quedo totalmente invitada...

    Para suavizar el sentimiento que prevalece, sin embargo, te invito a que le eches un ojo al último video que hice, y que porta también un pequeño texto que creo es bálsamo para las esperas y las ausencias que nuestras propias omisiones se han forjado... Puedes verlo en mi blog.

    Un abrazo apretado, dulce, extenso, para mis dos corazones a los que ya quisiera ver...

  9. 27 sep 2010 | 09:50 AM # lamujeresqueleto dice:

    " Donde tus palabras caen
    nacen las flores,
    se abren caminos
    sosegados
    que brillan
    con la luz suave
    de la tarde,
    suenan los trinos
    de tu corazón vivo
    en mi libre conciencia"

    Es precioso, Sara Elena, el texto, las imágenes y la música, todo.
    Pero no es el sentimiento del que nos habla el libro. El dolor de los números primos gemelos no lo produce la ausencia, lo produce la soledad, que no es lo mismo, eh!!

    Un abrazo, preciosa, a nosotros también nos gustaria verte de nuevo, ayns....

  10. 27 sep 2010 | 10:10 AM # lamujeresqueleto dice:

    ( : Peletero, los primos dan mucho de sí, ya lo creo.

    A los números primos gemelos siempre los separa una distancia de 2, que es el único primo que es par, como bien dices.
    Esos sentimientos no expresados en la historia de Giordano son fruto de una soledad inmensa. Y esa soledad es la que crea las distancias con el otro.
    Me gustó mucho el final de la historia porque los dos se dan cuenta que la solución de sus problemas no estaba en el otro, que todas esas dificultades que aparecen en su relación las provoca la enorme inseguridad que tienen en ellos mismos. Solo cuando lo reconocen pueden realmente vivir...aunque sea separados.

    Yo nunca he tenido una historia parecida con nadie, pero tengo que reconocer que han habido momentos en mi vida en los que mi inseguridad ha podido más que mi voluntad y no lo vivo como oportunidades perdidas, pero me he preguntado más de una vez que hubiera sido si...
    De todo se aprende y yo tampoco estaría hoy donde estoy si no lo hubiera vivido así.

    Un beso

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