Publicidad:
Terra
La Coctelera

Ariel

8 sep 10

"No te fíes de él, es un ángel y a veces un diablo, un espíritu del aire", me dijiste cuando te conté que había peinado a una sirena llamada Ariel.

No se si esa pequeña sirena de cola verde, con destellos plateados y melena roja como el fuego, era algo más que una muñeca, pero todavía conservo la sensación que viví al peinarla con mis dedos. En mis manos se convirtió en el mejor de los regalos.

No recuerdo haber querido ser peluquera de pequeña, pero sí que todas mis muñecas iban muy bien peinadas, especialmente Coral, una preciosidad con piel oscura y melena endiabladamente rizada. Mojaba sus cabellos y los desenredaba con el cepillo de mamá hasta que sus rizos desaparecían sólo por unos breves minutos. Ellos volvían a aparecer y entonces me entretenía en hacerle extraños moños, coletas o, incluso, ya cansada, me atrevía a cortarle unos rizos.

Pensaba en ello mientras los cabellos de Ariel cobraban vida en mis manos. El sol iba perdiendo su fuerza y el tiempo se había detenido. No oía la conversación de los amigos que me acompañaban, ni la voz de Lucía, una preciosidad rubia de cuatro años, que me pedía que le devolviese su sirena. Mientras terminaba de recogerle el pelo recordaba todos esos instantes en los que trabajando llegué a sentir esa sensación maravillosa que en esos momentos me embargaba.

He sido peluquera veinte años y no todas las horas han sido plenas, pero sí muchas de ellas. Conseguir con mis manos y conocimiento transformar un cabello ha llegado a ser uno de los dones más bonitos que me dado la vida. Sentir sus texturas, darles forma o color, estructurar un corte, crear un recogido, como si de una pintura o escultura se tratase. Ver la cara de satisfacción en la persona que ha requerido tu trabajo, oír: "Nunca me he visto tan guapa", "Me siento muy bien con la imagen que has creado para mi", "Nadie me ha tratado el cabello como tú", "Gracias por enseñarme a querer mi cabello"...

Y Ariel consiguió que recordase que, aunque ya no pueda ejercer, sigo siendo peluquera. Aunque mi peluquería ya esté en manos de otra persona yo siempre podré encontrar ese instante especial, esa sensación anhelada, ya sea peinando los cabellos de una pequeña muñeca... o los de un ángel.

Tags: relato
10 comentarios

10 comentarios

  1. 9 sep 2010 | 06:58 PM # walden dice:

    Eso es un don que no se pierde, Conxa, aunque haya problemas "técnicos" para rehacer o crear una imagen.
    :D ¿Que no te fíes? Lo único que pasa es que las criaturas del aire, o las del agua, se despeinan con mucha facilidad y seguro que dan siempre mucho trabajo (éso lo supongo porque nunca he peinado a ninguna) pero a cambio, ¿ves?, te regalan esos recuerdos y la posibilidad de comporobar que ese don especial sigue existiendo.
    (Oye, y siendo yo criatura con pocas particularidades, ¿tu crees que los remolinos tienen arreglo?)
    Besotes y bienvenida otra vez.

  2. 9 sep 2010 | 08:11 PM # el-peletero dice:

    Cuando era pequeño pedía a los Reyes Magos un caballo de verdad y cuando íbamos al Zoo montaba, como otros tantos niños, un póney manso que yo cabalgaba como si fuera un gallo montés o un caballo loco aunque él más bien parecía un toro sentado sin ganas de trabajar.

    En una habitación, en la que suelo dormir de vez en cuando, hay una muñeca grande, un maniquí de escaparate medio roto, a la que, a diferencia de la tuya que no tiene piernas, le faltan los dos brazos como si fuera la verdadera Venus de Milo. Se llama Rossy y a pesar de estar manca no carece de nada, es un ser completo y entero. Por las noches me mira callada y discreta, pero atenta a mis bailes de gallo y de caballo montés y loco.

    Besos, me alegro de tu vuelta.

  3. 10 sep 2010 | 10:02 AM # lamujeresqueleto dice:

    Bonito recuerdo, Peletero, gracias por traerlo.

    A mi siempre me han fascinado los maniquíes, pensar que en algún momento pueden cobrar vida, como cantaban Golpes Bajos :

    http://www.youtube.com/watch?v=H6LcM0CDc4s

    Si ella no fuese tan callada y discreta, seguro que te diría :

    ...Yo quiero ser el guardían de esas noches sin estrellas...

    Un beso," caballo loco" .

  4. 10 sep 2010 | 10:07 AM # lamujeresqueleto dice:

    Bueno, Walden, no estoy yo de acuerdo en que tu seas una criatura con pocas particularidades, eh!!!

    Los remolinos, querida amiga, no tienen arreglo, pero si que puedes conseguir domesticarlos un poco. Un consejo: cuanto más largo tengas el cabello mejor.
    Además, tu lo tienes rizado y eso siempre es una ventaja cuando hablamos de remolinos ( ;
    Un besote, guapa

  5. 13 sep 2010 | 01:39 AM # ChAnd dice:

    Querida amiga ¡qué gozo, gusto, ánimo, brillo, tu vuelta! ¡Bienvenida!
    Ariel y muchas Arieles querida, aluden a un símbolo para mí muy importante en tiempos de viajes y de horizontes que se fugan con la luz de la tarde para estar de nuevo ahí, en la mañana muy temprano... Las Sirenas siempre serán misteriosas, atrevidas y algo engañosas, como lo es la vida; pero también siempre nos muestran que no ser excatamente como las otras tiene su maravilloso encanto, y es una enorme atracción para las mentes y los corazones ávidos e inteligentes... ¡Vivan las Sirenas y sus laaargooos cabellos!

    Un abrazo envolvente y extenso para esos dos sustentos de vida... mis dos corazones...

  6. 13 sep 2010 | 10:02 AM # lamujeresqueleto dice:

    Gracias, Sara Elena, yo tambien me alegro de estar de vuelta por aquí...ha sido mucho tiempo fuera de casa y...da un gusto volver!!!!!

    Las sirenas son como la vida, ya dices bien. A mi, ésta me regaló un rato precioso ( ;

    Un abrazo envolvente, guapa, de estos dos corazones

  7. 13 sep 2010 | 07:36 PM # cata dice:

    Hola cielo... Pues peluquera, me parece una profesión muy gratificante aunque creo que ha de ser también de las que más horas se le echan... Ya no te digo si te vienen en una misma tarde unas cuantas melenas a lo Ariel... y lo sé porque consevo algunas muñecas de cuando era niña y de tanto en tanto hay que acicalarlas, me encanta hacerlo porque es una excusa para jugar con muñecas como antaño, je je... Y lo bonitas que quedan de nuevo todas bien peinadas y limpitas.

    Mil besitos, corazón.

  8. 14 sep 2010 | 06:45 PM # lamujeresqueleto dice:

    La peluquería es una profesión muy gratificante, Cata, por lo menos lo ha sido para mi durante más de veinte años.
    Horas, dices??? Pues tal como está el trabajo no conozco a muchos que trabajen solo las ocho horitas, nena !! ( ;

    Yo ya no tengo muñecas, se fueron quedando todas por el camino, pero el otro día se la pedí prestada a la hija de unos amigos por un ratito !

    Me alegra verte por aquí. Besos, guapa.

  9. 16 sep 2010 | 07:06 PM # www-lacoctelera-com-inaki dice:

    Psst, psst, hermosa dama...queda usted contratada como mi personal e intransferible asesora de imagen, que ya va siendo hora de cambiar de look. Del sueldo hablamos en privado, ejem...

  10. 16 sep 2010 | 07:19 PM # lamujeresqueleto dice:

    Iñakito, que alegría verte de nuevo!!!!!!!!
    Vale, cuando quieras quedamos y te asesoro, lo voy a tener fácil , seguro ( ;

Escriba un comentario: