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Terra
La Coctelera

De A para X **********

22 mar 10

El universo no se parece a una máquina, sino a un cerebro humano. La vida es un relato contado en este instante. La realidad primera es un relato. Lo sé porque soy mecánico.

No es que tengamos esperanza, sino que la albergamos.

Llevan casi dos meses reteniéndome el correo. Esta tarde, en el taller, Durito me ofreció una reproducción que tiene pegada en la pared de su celda. Quédatela hasta que vuelvas a tener carta de ella, me dijo, ya verás como llegarán. Hoy la tengo en mi pared, entre el espejo y Australia. Es una reproducción de Georges de la Tour que representa a una mujer visitando a un preso por la noche. Él está sentado en el calabozo. Ella está de pie, y en la mano derecha sostiene una vela cuya luz les permite verse. Están demasiado interesados en examinarse el uno al otro para sonreír. Ella acaba de acariciarle el pelo con la mano que tiene libre.

X.

Dondequiera que se encuentren hoy A y X, vivos o muertos, que Dios guarde sus sombras.

John Berger

" From I to J"

15 comentarios

15 comentarios

  1. 22 mar 2010 | 12:32 PM # Jesús dice:

    No es que tengamos esperanza, sino que la albergamos.

    Un beso muy grande, Conxa.

  2. 22 mar 2010 | 04:45 PM # Madeleine De Cubas dice:

    Hola querida Conxa: Me gusta esa manera tan contundente que tiene este mecánico para humanizar al Universo al compararlo con un cerebro y el rayo de esperanza que se cuela por las ventanas de este post. Magnífico!!! Un beso.

  3. 23 mar 2010 | 09:22 AM # lamujeresqueleto dice:

    Madeleine, que alegría verte por aquí!!
    Si, X es un hombre contundente, lo es, lo que he dejado es una pequñísima muestra de él.

    Besos, preciosa.

  4. 23 mar 2010 | 09:23 AM # lamujeresqueleto dice:

    Es diferente tener que albergar, Jesús. A y X albergan esperanza, lo hacen durante mucho tiemo, además.

    Buen día, guapo.

  5. 23 mar 2010 | 01:08 PM # el-peletero dice:

    Oímos hablar de los cuadros de Htein Lin, que pasó casi siete años en las cárceles de Myanmar. Pintaba en la tela de algodón de las camisas reglamentarias que se desechaban por viejas. No tenía nada más sobre lo que pintar. También hacía esculturas con las pastillas de jabón reglamentarias. Salió de la cárcel de Myaungmya en 2004. A lo mejor nos podría enviar un cuadro, nos dijimos. Y ha sucedido.

    Eso me recuerda a Alexander Solzhenitsyn que escribía sus libros en pequeños pedazos de papel recogidos de cualquier parte, memorizaba los párrafos escritos, los recitaba para sí y luego se los comía para que no se los pudieran destruir los guardianes de los campos. Así llegó a la luz y a nosotros “Archipiélago Gulag” y muchos más. Esa es una triste anécdota que otros escritores encarcelados han debido usar para escribir en las cárceles de todo el mundo, y que recuerda también la famosa novela de Ray Bradbury, “Fahrenheit 451” y sus valientes “hombres libro” que memorizándolos los salvaban de la quema. Todas las tiranías queman libros, esta extraña pirotecnia es un baremo perfecto para saber quién es un tirano.

    La esperanza es lucha y la mejor manera de albergarla es comerte lo que has escrito, memorizarlo para después lanzarlo en forma de besos, libros y poemas.

    ”Yo lo único que quiero es verte
    cuando se pone el sol,
    Es lo único que quiero
    verte cuando se pone el sol
    Nada más quiero”

    Cassandra Wilson en la radio.

    Besos.

  6. 23 mar 2010 | 06:22 PM # almagra dice:

    Ante tantas y tan buenas palabras, poco mas que decir, solo BSSS.

  7. 23 mar 2010 | 08:30 PM # lamujeresqueleto dice:

    Besos, Alma, y un abrazo enoooooooorme, bien cálido y con todo mi cariño.

  8. 23 mar 2010 | 08:40 PM # lamujeresqueleto dice:

    Gracias por traer dos trocitos más de X, Peletero.

    Tienes razón, esa extraña pirotecnia de quemar libros es un buen barómetro para saber quien es el tirano. Debe ser horrible estar encerrado y ni siquiera poder exteriorizar lo que sientes o piensas, o si lo hacer tener que comértelo como el Solzhenitsyn. Aún el tuvo memoria para luego escribirlo y poder compartirlo.

    Si, la esperanza es lucha, me gustan esas balas con forma de besos, libros o poemas ( ;
    mucho más que las que matan.

    Un beso.

  9. 26 mar 2010 | 02:09 PM # eric dice:

    Para los que amamos la literatura y la libertad de pensamiento y expresión, la quema de libros y los escritores encarcelados nos parece una aberración. Cierto, muy cierto. Sabemos quién es el tirano, le ponemos cara y lo señalamos. Nadie nos puede contradecir pues está claro. Pero yo quisiera "señalar" algo más sutil; frente a "Farenheit",está "un mundo feliz" de Huxley o " 1984" de Orwell . Tres ejemplos que me pillan de cerca: "el libro rojo del cole" secuestrado en la Transición española que vuelve a ser noticia por una edición clandestina que circula y que, igualmente está perseguida ( por no olvidar ciertos libros sobre el 23 F o el secuestro reciente de la revista "el jueves"; "Las heridas del silencio" censurado en Francia por hablar sobre las implicaciones de Miterrand en el genocidio de Ruanda; "Volevo i pantaloni" de Lara Cardella" dónde denunciaba las costumbres de los pueblos del interior de Sicilia y, por ello, tuvo que escapar por amenaza de linchamiento, y viendo que las autoridades italianas mostraban "comprensión" con el enfado local. Solo son tres ejemplos.
    A veces, muchas, el tirano no muestra su cara. La censura puede volverse autocensura. Es el refinamiento del Sistema; no hay persecución porque hay "autocontenimiento". Perfecto. Pero como dicen por ahí, " mientras no haya libertad de expresión en los medios, las paredes hablarán".
    No solo se está encarcelado entre cuatro paredes de una carcel. Y caminar por la calle no es sinónimo de ser libre.

  10. 26 mar 2010 | 02:19 PM # eric dice:

    Por cierto LME, ¿sabías de John Berger había trabajado para Orwell? Supongo que, por la supervisión de éste durante ese tiempo, influyó a Berger en su meticulosidad sobre el uso del lenguaje. En una entrevista que se le hizo en "el Periódico" me alucinó (literalmente) su opinión sobre la palabra "terrorismo" y "democracia". Verdaderamente una mente lúcida.

    Un besote.

  11. 26 mar 2010 | 05:16 PM # el-peletero dice:

    Es verdad, el manual de agravios es interminable, no pararíamos de citar casos terribles, la IPP (Internacional Papanatas) aumenta de manera exponencial, muchos inventan la sopa de ajo cada día y en las carreteras que llevan a Memphis hay a quién se le aparece Elvis Presley.

    Todavía recuerdo la mofa con la que se recibió a Solzhenitsin y la burla sobre el GULAG, lo tildaron de mentiroso, fascista y subnormal. Aún debe haber algunos que creen que la Revolución Cultural China fue una revolución y cultural.

    Yo leí “Un mundo feliz” en clase de 5º de bachillerato en los Escolapios. Nos lo hizo leer un cura que había salido por los pelos de Cuba, lo leíamos todos en clase y lo comentábamos después. Otro nos recomendó el libro de Orwell. Era gente interesante, se habían jugado la vida y hablaban de lo que habían vivido.

    A Berger le pasa lo que nos sucede a todos, que no es perfecto, si lo fuera sería Dios, y no lo es que yo sepa, sólo es un excelente poeta y crítico de arte, creo que también un buen padre, y un hombre “encantador”, ya es mucho. Para según que cosas prefiero, por poner un ejemplo, a Karl Popper, pero es sólo una preferencia personal.

    Besos.

  12. 26 mar 2010 | 05:32 PM # lamujeresqueleto dice:

    Eric, no entiendo porque enfrentas "Farenheit 451" con "Un mundo feliz" o " 1984".
    Ray Bradbury hace en este libro una fuerte critica a la censura de libros, éste mismo fue censurado en alguna edición posterior a la primera de los años 50. Yo creo que los tres son criticos con el Sistema, cada uno a su modo y utilizando diferntes lenguajes.
    Recuerdo cuando leí "1984", tenía 18 años y no faltaba mucho para ese 1984, parecía muy lejano, pura ciencia ficción, resultó no ser tanta, lo mismo que con "Un mundo feliz", los hay más lúcidos que visionarios, si.

    Caminar por la calle no es sinónimo de ser libre, no lo es plenamente y hay tiranos a los que no podemos poner cara, yo también lo creo.

    No me extraña nada lo que cuentas de Berger y Orwell, yo aluciné durante los 15 minutos que dura el video de la instalación, solo siento no haberlo grabado, pero nada de lo que dice, y dice unas cuantas cosas, me pareció incoherente, todo lo contrario, es magistral.
    Berger es muy hábil con el lenguaje, este libro está lleno de claves, lleno. Tienes que leerlo, insisto.

    Un besote

  13. 29 mar 2010 | 09:00 AM # eric dice:

    Nos los enfrento LME; "Farenheit" me parece un libro buenísimo por la crítica que hace. Lo único que quería transmitir es que también existe opresión y tiranía en otros sistemas, y si estos sistemas consiguen que el supuesto ciudadano, mas bien subdito-esclavo, vaya feliz por la vida y no se cuestione el orden establecido mas allá de lo puramente anecdotico, y se crea que vive en el mejor de los mundos, mejor ( para el sistema claro). Y estas novelas hablan de ello.

    Lo leeré, te lo prometo; y te comentaré mis impresiones.

    Un besote.

  14. 29 mar 2010 | 09:34 AM # Jesús dice:

    ¡Ay, qué larga es esta vida!
    ¡Qué duros estos destierros,
    esta cárcel, estos hierros
    en que el alma está metida!
    Sólo esperar la salida
    me causa dolor tan fiero,
    que muero porque no muero.

    (Teresa de Ávila)

    Son los sentimientos que me producen éstos y los otros sistemas, que todos tienen en común el mismo epicentro: el puto ombligo de quienes quieren el poder a costa de lo que sea y como sea. Perdonad mi lenguaje. Éstos temas me revuelven las tripas.

    En efecto, "No solo se está encarcelado entre cuatro paredes de una carcel. Y caminar por la calle no es sinónimo de ser libre". Me pregunto cuántos seremos conscientes de ello. A veces pienso que no somos tantos.

    Feliz semana a todos. Un abrazo

  15. 29 mar 2010 | 12:25 PM # el-peletero dice:

    Es evidente que caminar por la calle no es sinónimo de ser libre, no hace falta ni decirlo de tan obvio y fácil que es al situar las rejas en el limbo. Pero nuestra amiga nos ha presentado una correspondencia preciosa, llena de amor, poesía, fuerza, voluntad y ternura entre una mujer y un hombre que está encerrado en una cárcel. Un epistolario real entre dos seres humanos reales que se aman y se acompañan en una situación dramática, dura y extraordinariamente real.

    Me gustaría saber qué demonios diría un encarcelado entre cuatro paredes cuando oyera eso de que caminar por la calle no es sinónimo de ser libre. Creo que lo sé.

    Nadie es perfecto, ni siquiera el mundo, casi ni los son los animales ni las plantas, tampoco las tiranías ni las democracias, y mucho menos, ésas son las más imperfectas de todas, las utopías, por eso, precisamente por eso, sé qué respondería un encarcelado, que no fuera un fanático imbécil, al terrible dilema de caminar por la calle aunque fuera sin libertad.

    Saludos.

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