Cuando era pequeña veniamos todos los agostos a pasar el mes al pueblo. Parabamos en la casa del abuelo Victor, del que yo solo tengo el recuerdo de un anciano, sentado en un sillón de mimbre en la terraza de la sala grande, con los pies al sol.
Mis abuelos murierón todos siendo yo muy niña y no viví con ninguno de ellos salvo los dias de agosto que pasabamos en el Bierzo.No tengo casi recuerdos de ellos.
Pero de quien si tengo recuerdos es de Serafín, el molinero.
La casa del abuelo era y es muy grande y muy creca de ella esta el molino donde desde principios del siglo pasado se ha molido todo el trigo y centeno producidos en el Valle.Cuando habia cereales, desde hace más de treinta años no hay.
Serafín era un hombre gordinflón, muy pulcro .Siempre cuando llegaba del molino se aseaba, se vestia unos pantalones con tirantes grises y una camisa siempre blanca.Lo recuerdo sentado en los escalones del pajar, dandole cuerda a su reloj de bolsillo.Por mucho que se lavara Serafín siempre olía a harina y a mi me reconfortaba estar alli sentada a su lado escuchando sus historias y recibiendo su cariño.
Cuando se cerró el molino Serafín se fué a una residencia, cuando lo ibamos a visitar seguia luciendo y oliendo igual.Y seguia reconfortándome escucharlo mientras le seguia dando cuerda a su reloj.

El molino ya no muele, pero mi primo Carlos lo ha restaurado y ahora es el bar del pueblo.Y cómo Serafín sigue oliendo a harina pese al tiempo pasado.

Es una gozada estar al lado del rio, oyendo su música, rodeados de sabugueiros (saúcos), con el prado a nuestros pies, con la posibilidad de poder tomar algo, charlar y hacernos unas risas.
Así que he pensado celebrar mi cumple aquí.

Hoy cumplo cuarenta y siete años y no me quito ninguno porque cómo dicen los versos de Angel Gonzalez

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

Estais invitados a tomar unas margaritas hechas con el tequila que trajo de Méjico mi amiga Sara Elena.

La bodega esta surtida así que si quereis otra cosa solo teneis que serviros.Hay un buen surtido de música, podeis pinchar lo que os apetezca.

Además esta noche la luna, aunque algo menguante,bañará el Valle con su luz y os aseguro que es todo un regalito.

Os espero al lado del rio...