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Terra
La Coctelera

Niños robados **

18 abr 08

En 1928, el "Protector de Aborígenes" de Queensland afirmó que los que tenían más del 50% de "sangre aborigen", "independientemente de la atención que se preste a criarlos y a su educación", inevitablemente "regresarán" a sus costumbres indígenas. Había que separarlos completamente de los que tenían menos del 50% de "sangre aborigen" para que estos "evitaran los peligros de la influencia sanguínea", así como separar completamente a los negros y blancos "en sus propias colonias" para que "se casen entre sí".

Un informe oficial de 1933 pone de relieve los planteamientos racistas genocidas que prevalecían: "Se prohíbe que un aborigen se case con un no aborigen, y que un negro de origen extranjero se case con una aborigen de media casta. Nos esforzamos por eliminar el color a través de elevar las mujeres de media casta a la calidad de blancas con miras a asimilarlas a la población blanca por medio del casamiento".

En una reunión de 1937, los gobiernos de los estados y la Commonwealth abordaron el control de los aborígenes y concluyeron unánimemente que: "El destino de los aborígenes que no sean de raza pura es asimilarse a la población de la nación, y por eso recomendamos que dediquemos todas nuestras energías a lograr ese objetivo".

El dolor de las generaciones

"Jamás vi la cara de mi madre. No hablo su idioma.... La policía, los pastores o cualquier persona de alta posición social tenía el derecho de entrar a un hogar, decir que descuidaban a los niños y llevárselos. Era genocidio, simple y llanamente genocidio."

Julie Wilson, una aborigen
de la "generación robada".

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"Podemos decir con certeza que de 1910 a 1970 separaron del 10% al 30% de los niños indígenas de sus familias y comunidades".

Del informe de la Investigación
Nacional de 1997

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A la gran mayoría de las familias aborígenes les quitaron hijos, y en algunos casos eso se repitió varias generaciones. Muchos niños nunca volvieron a ver a sus padres y hoy muchos los buscan.

A las familias que opusieron resistencia las sancionaban y castigaban cruelmente a los niños robados por hablar el idioma de sus padres o intentar huir y regresar a su familia.

El gobierno se robaba principalmente a los niños de raza mixta, es decir, de piel clara. Los capacitaban para trabajar de sirvientas o trabajadores agrícolas, y les enseñaban a rechazar su identidad y cultura. Kathy Rioli dice que le daba vergüenza bailar en una ceremonia aborigen, pues a sus padres los separaron de su tierra y cultura. Ella creció en una casa de crianza que era un punto intermedio entre la cultura indígena y la sociedad blanca. A Francene George de Yirrkala le daba vergüenza el hecho de que creció en la isla Palm, una colonia penal de "aborígenes revoltosos" y no se lo contaba a nadie.

En 1964, se empezaron a derogar las leyes de separación estado por estado y el proceso duró hasta 1984.

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12/02/2008
Los aborígenes australianos han recibido hoy por primera vez en la historia a los diputados en el Parlamento, en una ceremonia simbólica previa al perdón oficial que tendrá lugar mañana, cuando el Gobierno del laborista Kevin Rudd pida disculpas a los indígenas por sufrir la colonización de los blancos en el siglo XX.
La declaración de perdón es una medida de contenido simbólico encaminada a romper definitivamente con las políticas de antiguas administraciones y a intentar una unión entre blancos y aborígenes de cara a los retos del futuro.
La disculpa se hará "en nombre del Gobierno australiano" y no otorgará culpabilidad alguna a la actual generación de australianos. "Una vez que establezcamos este respeto, el Gobierno podrá trabajar con las comunidades indígenas para mejorar los servicios para que se cierre la diferencia de 17 años en la esperanza de vida entre blancos y aborígenes".

El acto, al que han asistido tribus de todo el país y que ha precedido a la inauguración del período de sesiones de la legislatura, marca un cambio radical en la política hacia los indígenas y ha sido dirigido por Matilda House, líder del clan de los Ngannawal, dueños originarios de los terrenos donde se construyeron los edificios del Parlamento.

3 comentarios

3 comentarios

  1. 18 abr 2008 | 01:27 PM # carlos ene eme dice:

    Linda Esqueleto.
    Parece que las teorías nazis de la selección de la raza no eran las únicas, por eso tal vez no asustaron tanto cuando, al principio, empezaron a ponerse en práctica.
    La noción de genocidio alcanza otra dimensión, menos sangrienta (en apariencia), pero con las mismas consecuencias.
    A ver si no vuelve a repetirse nunca.
    Un besote.
    Carlos.

  2. 19 abr 2008 | 11:34 AM # el-peletero dice:

    Hace muchísimos años, muchos, yo incluso había llegado a leer, que los aborígenes australianos tenían los dedos de los pies prensiles, como los chimpances. Es espeluznante hasta donde puede llegar la imbecilidad humana para hacer daño.

    Un abrazo.

  3. 21 abr 2008 | 06:12 PM # Madeleine De Cubas dice:

    Bueno, querida Conxa, yo creo que esta gente no tiene perdón de Dios ni de nadie hasta cuando no demuestren con hechos concretos que hechos así no pueden repetirse jamás. El daño que ya causaron en mi opinión es irreparable. Y sin embargo, porque por fin entendieron la magnitud y el horror de lo que han hecho, es por lo que yo creo que el mundo en muchos aspectos es mejor que antes y que todavía hay esperanza. Un post muy interesante. Gracias.

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