Wandjinas
16 abr 08
En Kimberley al noroeste de Australia, fueron descubiertas en el año 1838, gran cantidad de pinturas rupestres.
La región de Kimberley se encuentra en el extremo más septentrional del Oeste de Australia. Es una zona remota, tan poco poblada como visitada, con grandes ríos y magníficos paisajes de tonos rojizos.
Entre las pinturas descubiertas sobre las rocas llaman especialmente la atención las de unas figuras de gran tamaño, llegando a medir hasta seis metros, y con unos rostros blancos y sin boca. Sus cabezas están rodeadas por uno o dos semicírculos en forma de herradura con unas líneas finas que parece irradia el círculo exterior.
Los aborígenes dan a estas figuras el nombre de "wandjinas", y aseguran que no fueron realizadas por sus antepasados, sino que fueran hechas por los propios seres a los que representan cuando éstos descendieron a la Tierra en tiempos muy antiguos.
Los "wandjinas" fueron unos seres que trajeron la civilización y la prosperidad y, al igual que otros dioses del resto del mundo antiguo, su símbolo era la serpiente emplumada.
En estas pinturas aparecen figuras de seres calzados con sandalias (cuando los aborígenes siempre han ido descalzos), variando el número de dedos de las manos y de los pies de 3 a 7.
De todas la figuras, destaca una que representa a un hombre, vestido desde los pies hasta la cabeza con una túnica de color rosa, con un circulo doble rodeando su cabeza, también de color rosa y oro, y sobre la zona de color rosa, una especie de inscripción con 6 letras o números escritos en un alfabeto totalmente desconocido.
Fue de forma casual cuando, Grahame Walsh observando las pinturas de
Kimberley, se fijó en un nido de avispas situado encima de uno de los
"wandjinas", y que a primera vista pensó que era reciente, la
curiosidad hizo que lo observara más de cerca, dándose cuenta de que en
realidad era un avispero fosilizado, debido al silicio que contenía el
agua que llenaba todos los poros del avispero.
Walsh supuso que sería posible calcular la edad del avispero y puesto que el este se encontraba encima de la pintura, sería al menos de una antigüedad
similar.
Walsh buscó la colaboración de Richard Roberts, geólogo especializado en la lectura de los granos de arena mediante luminiscencia óptica.
Walsh y Roberts viajaron en 1996 a Kimberley en busca de más fósiles sobre las pinturas, hallando dos de estos avisperos fosilizados sobre una típica pintura de forma humana o "wandjina". Antes del análisis realizado por Walsh y Roberts, los arqueólogos habían estimado la edad de estas pinturas en unos 5000 años. Después del análisis se dató que los avisperos tenían unos 17000
años de antigüedad y, lógicamente, la edad de las pinturas debería
retroceder aún más, al estar realizadas antes que los nidos.
La datación de las "grandes" herramientas descubiertas se fijó en unos
100.000 años y los restos fósiles humanos hallados se acercan a una
antigüedad de 200.000 años, contradiciendo así lo que la ciencia decía
de que los primeros pobladores de Australia habían aparecido como
máximo hace unos 65.000 ó 70.000 años.